El tenia el aspecto de un ángel por la belleza que te hacia querer mirarlo y absorberlo con la sola mirada, el pelo rubio le caía sobre los hombros, inusualmente largo, el verde de sus ojos era como esmeraldas congeladas y brillantes, los planos de su rostro masculino inspirarían a muchos escultores a tomarlo como su modelo, la cuadratura de su mandíbula que permanecía fuertemente apretada le daba un aire de rabia contenida, había algo en el que te mantenía alejado, había algo en su rostro que decía a gritos que no te acercaras porque corrías peligro. Caminaba con seguridad mientras la ropa impecablemente elegante te hacía pensar en una estrella de cine tal vez, la estatura imponía y cuando entro por la puerta del concesionario de autos marca Porsche su presencia paralizo a más de dos. Se dirigió inmediatamente a un 911-carrera-S4-cabriolet Negro que tenían en exhibición rodeándolo lo estudio unos segundos y antes de que pudiera decir algo una hermosa ejecutiva estaba a su lado atraída hacia el como la mosca a la miel. Y antes de que dijera alguna palabra la miro recorriéndola de pies a cabeza descaradamente para detenerse en sus labios los miro con detenimiento y de ahí, a la vena pulsante y totalmente visible debido a la emoción que de pronto su cuerpo sentía y que hacía que la sangre corriera de prisa, una sonrisa seductora se asomo al bello rostro masculino antes de decir en un casi susurro.
- Me has convencido, me llevo el auto.
El rostro de la chica mostro la sorpresa sin saber distinguir si era porque acababa de hacer la venta más fácil de su vida o por el sonido de la melodiosa voz y la intensa mirada del desconocido sobre ella. Sin embargo atino a moverse rápidamente para alistar los papeles de la compra y el extendió su tarjeta de crédito negra para pagar la cantidad completa por aquel juguete de lujo.
Cuando salió de ahí lo hizo conduciendo el fabulo auto deportivo que lo llevaría a su próximo destino.
Cape Cold sonaba bien, ya estaba harto de la ciudad y sus habitantes necesitaba algo de paz y eso solo podía dárselo un poco de tortura mental a su adorado primo, le gustaba mucho torturarlo y no se sentía mal por ello, no cuando la otra opción sería matarlo, al menos de esta manera cumplía su palabra de no matar a nadie de su familia jamás y aun así obtenía algo de revancha, eso era mejor que nada y ya que no podía olvidar lo sucedido era lo mínimo que necesitaba para calmar la ira que amenazaba con consumirlo.
Veloz y eficiente el auto se deslizaba por las hermosas carreteras que te llevaban a la península de Cape Cold, fría y boscosa, con suficientes días nublados y enclavada entre pequeñas y numerosas ciudades sonaba perfecto para unas cortas vacaciones y se disponía a sacarle provecho, lo último que había sabido de Luka Salvatierra lo supo de una enemiga en común que ambos tenían, de alguna manera ella siempre sabia donde el se encontraba, eso no era lo sorprendente, pero sí lo era el tiempo que Luka llevaba viviendo en esta misma área, ellos solían ser nómadas por naturaleza resultaba extraño estar en un solo lugar cuando nunca envejeces, las personas que te conocen o llegan a verte alguna vez pronto comenzarían a sospechar la naturaleza de cada uno de ellos, así que si el seguía en el mismo lugar por diez años tenia que investigar el por qué. Se relamió los labios, seguramente era algo realmente bueno y que podría usar para hacerle la existencia imposible o al menos infringirle un gran dolor, no uno igual que el que sufría no podría ser tan malvado y desearle a nadie algo así de doloroso, nadie debería de sufrir algo así nunca, solo ella. A ella podría hacerle eso y más, podría el mismo torturarla por toda la eternidad si supiera donde estaba y como llegar hasta ella.
martes, 21 de julio de 2009
Cap. 3 El Villano (3a Parte)
lunes, 13 de julio de 2009
Cap. 3 El Villano (2a parte)
Cada noche era igual a la anterior si no es que mas aburrida y solitaria.
Recostado donde estaba en la rama de la copa de un gran árbol de su parque favorito asemejaba un murciélago, uno muy grande y vestido con ropa de Armani. Tenia manía por las alturas le fascinaba poder pasar desapercibido cuando se movía mayormente por los techos de los edificios de la gran ciudad o las azoteas de los suburbios acechando, odiando y envidiando a los humanos que ignorantes de ser vigilados de vez en vez seguían con sus diarias vidas y solo si no se metían en los asuntos de los demás tenían la posibilidad de ser ignorados...
Los que merodeaban como el en las noches buscando algún beneficio sucio o egoísta no corría con tanta suerte.
Se acomodo de mejor manera para cerrar los ojos y olvidarse de su vacía existencia, solo cuando estaba en movimiento dejaba de sentir ese dolor apremiante, la oscuridad reinaba a su alrededor así como en su alma y en su corazón sin vida.
Y como cada vez que cerraba sus ojos la veía ahí junto a el con su cara de niña mujer, con sus enormes ojos azules y su cabellera castaña, amándolo como solo alguien de su propia especie podría. Aun podía sentir en la piel de sus dedos el suave tacto de su piel satinada y podía sentir dentro de su ser el perfume de sus cabellos.
“Giorgio, mi Giorgio” -Susurraba la suave voz femenina en su mente- “Siempre estaremos juntos”
Abrió los ojos de golpe para parar la tortura y una vez mas su pecho se lleno del mismo odio que lo seguía y lo acosaba, ese odio tenia nombre y no lograba olvidarlo a pesar de los siglos transcurridos. Ya era hora de hacerle una visita a su odiado primo, ya que lo había dejado en paz por una breve década, contra su voluntad y su estúpido razonamiento: Luka Salvatierra era su primo, el hijo del hermano de su padre no podía matarlo, pero aun así había sido el culpable de que Claudette no estuviera a su lado.
Era tiempo de ir en su busca y estaba seguro de donde podría estar.
Pero esta noche aun no se alimentaba y no podría viajar si no estaba bien alimentado. Se deslizo ágilmente cual felino por entre las ramas del árbol hasta caer parado elegantemente en el suelo, ni siquiera una mota de polvo ensució los elegantes zapatos que esa noche vestía.
Entorno su mirada y supo quien seria su próxima victima…
martes, 7 de julio de 2009
Cap. 3 El Villano
El hombre fijo su mirada vidriosa de vicio y maldad en la chica que lucia apetitosa e indefensa en las oscuras calles del centro de la gran metrópoli, los autos pasaban a gran velocidad por la avenida sin detenerse, ella caminaba apresurada renegando de su mala suerte, el auto se le había roto y sin mas tuvo que tomar su bolso e internarse en las peligrosas calles del sur de la ciudad. Vivía a solo unas cinco cuadras pero el área era peligrosa al igual que el resto de la capital...
La victima había perecido bajo el ataque del supuesto asalto pero también mencionaron que aun tenía dinero en la cartera pero tenia su identificación y ya era buscado por la policía por diversos delitos. Era tan extraño, el muerto fue el asaltante y no se llevaron el dinero. Sin embargo mencionaban el hecho de que no se había encontrado ni gota de sangre en su cuerpo y la garganta estaba desgarrada.
Apresuro el paso faltaban tan solo unos cuantos metros y saldría otra vez a la avenida, los pasos se hicieron mas enérgicos y entonces sintió con horror como tiraban por su pelo derribándola.
Un grito ahogado salió de su garganta para ver el rostro desfigurado por la lujuria y el alcohol, la peste de su aliento la abrumo aterrorizándola, él se coloco rápidamente sobre ella para sujetarla y arrastrarla fuera de la vista ella forcejeo y pataleo con pánico mientras gritaba por auxilio.
Pero se dijo que no dejaría de luchar y entonces sacando fuerzas de su pánico intento empujarlo con todas sus fuerzas logrando salir de debajo de su atacante. Pero no llego lejos la volvió a derribar esta vez le azoto el rostro con la mano abierta lastimándola. Las lágrimas comenzaban a derramarse y el miedo volvía a paralizarla. Estaba a punto de desmayarse cuando miro a un hombre acercarse a paso lento y firme, las sombras le rodeaban y vestía todo de negro, incluso el pelo lo llevaba cubierto con un gorro. Logro soltarse del agarre de la sucia mano en su boca para gritar por ayuda.
Y antes de que pudiera decir media palabra más el hombre alto se encamino decidido a ayudarla. Lo que siguió después de eso su mente lo bloqueo o de alguna manera logro olvidarlo.
Sin un mínimo de esfuerzo y con una sola mano el sujeto aquel fue apresado por el misterioso hombre de negro, lo levanto en vilo y en ese solo segundo pudo ver el brillo letal en los ojos verdes que reflejaban la luz del farol dándole un aspecto de ojos felinos, le sonrió con una sonrisa torcida del que pudo apreciar era un bello rostro de piel pálida y después de inmovilizar al maleante comenzó a succionar el cuello de aquel, ella se quedo quieta inmóvil ahora por lo que miraba, cuando después de unos minutos levanto el rostro una vez mas, escucho como la nuca de su atacante crujía macabramente.
Después todo lo que pudo recordar fue una varonil voz y los verdes ojos.



